Aprende a limpiar tu rostro según tu tipo de piel
Brillo excesivo, poros dilatados y tendencia al acné. Requiere limpiadores seboreguladores.
Sensación de tirantez, descamación y falta de luminosidad. Necesita ingredientes hidratantes.
Zona T grasosa (frente, nariz, mentón) y mejillas secas/normales. Requiere equilibrio.
Enrojecimiento, irritación fácil. Necesita productos suaves sin fragancia.
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Ayuda a limpiar el rostro eliminando las impurezas antes de que caigan al suelo
Instrucciones:
Limpia tu rostro 2 veces al día: mañana y noche. Evita lavarlo en exceso, ya que puede alterar el equilibrio natural de tu piel.
Usa agua tibia para abrir los poros y facilitar la limpieza, pero termina con un enjuague de agua fría para cerrarlos.
Realiza movimientos circulares suaves con las yemas de los dedos. Evita frotar demasiado fuerte, especialmente en piel sensible.